Made in Bux

Esta es una escultura del artista conquense Tomás Bux, en la que se representa dos motivos semanasanteros: el Jesús de las Seis y Jesús con la Caña. Todo ello se corona con un conjunto de construcciones populares típicas de la ciudad de Cuenca.

Parte delantera de la escultura

Detalle del Cirineo

Detalle de la parte trasera de la escultura

 Motivo identificativo y característico del artista
  

Tarazona de la Mancha

Este pueblo, situado en la provincia de Albacete, ya en el límite con la provincia de Cuenca, encierra una interesante plaza mayor.
Soportales de tres alturas, con balcones de forja y madera bordean una plaza con una fuente en medio.

   Fuente y balconadas

Detalle del campanario de la parroquia cerrando la misma plaza

Fogueres en Alicante

Yo no he estado nunca en las Fallas de Valencia. Dicen que son muy bonitas e impresionantes. Quizás, pero no tengo argumentos para afirmarlo o negarlo. En cambio, si he visto las Fogueres o Fogueras de la ciudad de Alicante este verano coincidiendo con las fiestas patronales de San Juan.

 Foguera de la Plaza del Ayuntamiento

Además de la fiesta en torno a San Juan se realiza una ofrenda floral en la plaza de la catedral.


 Foguera enfrente del mercado


 Me impresionaron enormemente no sólo por el tamaño y el volumen sino por la belleza de las figuras que realmente sobrecoge.

 Los temas de las Fogueras son diversos.

 El impacto del botellón en nuestros jóvenes

 La política actual

El final de todas ellas es el mismo: la reducción a ascuas.





Mirabueno

La ciudad de Cuenca encierra, en sus alrededores, auténticos tesoros naturales. Es sorprendente lo que, a poco más de diez kilómetros, te puedes encontrar.
Sin ir más lejos, cuando visitas Mirabueno, en la Hoz del Huécar, percibes aquello que decían los intelectuales que visitaron la ciudad en otro momento, que Cuenca era similar a "un nido de águila". 


La casa rural está situada en un entorno incomparable. 


El paisaje que rodea a la casa es espectacular.Bosques de pinos y vegetación tupida.


Coronando el cerro de en frente, el Corazón de Jesús, una escultura levantada tras la guerra civil española. 

La tarde del sábado decidimos subir, a modo de senderistas, por el camino-viacrucis para contemplar la vista a lo pies del Cristo de la ciudad. 


Conforme vas ascendiendo ya percibes los efectos naturales, a veces caprichos de la naturaleza, que regala al ojo humano.


Asciendes sin perder detalle del entorno, de la vegetación y de la naturaleza. ¡Qué fenómenos tan sorprendentes y a la vez tan curiosos rodean a esta ciudad Patrimonio!.


Una vez arriba sólo queda enmudecer y silenciar durante un tiempo para abarcar con la vista todo lo que a los pies del cerro del Cristo se visualiza: La ciudad.

La ciudad antigua y moderna. Esa relación tan estrecha entre las construcciones de siglos pasados y los farallones de roca caliza que sirven, a modo de muralla natural, a esta ciudad histórica conseguida por el Alfonso VIII.


Las casas "colgadas" del resto de la vivienda se asoman a la hoz en un alarde por conseguir más espacio. Se proyectan hacia "afuera" ante la estrechez de espacio constructivo.


Y sino, el fenómeno contrario. Las construcciones se abigarran "ascendiendo" y subiendo en altura buscando ese espacio vital necesario en un alarde incipiente de rascacielos de madera, cal y canto. Construcciones que llevan en pie desde el s. XVI y con varios metros de desnivel sobre la hoz del Huécar.


La ciudad moderna se extiende y "desparrama", con más o menos orden, en la confluencia de los ríos Júcar, Huécar y Moscas. En esta cubeta de materiales sedimentarios se expande los desarrollos constructivos desde finales del s. XIX.